LIDERAZGO

Conversando con coach organizacional

Cuando converso sobre el tema de LIDERAZGO, sé que estoy tomando el camino que me lleva por el sendero que conduce hacia la excelencia organizacional. Encontrándome también con obstáculos que limitan el afinamiento de los ingredientes básicos del liderazgo, específicamente lo que tiene que ver con Trabajo en Equipo, Excelencia Integral del Trabajo, Orientación al Logro, Comunicación (Competencias Conversacionales), Orientación de Servicio, Solución de Problemas e Inteligencia Emocional (EQ), eventualmente me encuentro con PARES (Personas, Apáticas, Rezagadas, Estáticas y Solitarias) cuya intención es la de limitar y estancar el logro de los resultados de los equipos.

S&S Consultores y Talento - LiderazgoDesde mi gestión como coach ontológico y como consultor organizacional puedo evaluar con herramientas apropiadas los diferentes factores limitadores del liderazgo. Esto lo hago revisando los resultados de Mediciones de Clima Organizacional y Mediciones de Competencias Organizacionales 360º, muchas veces he entendido que la gente quiere saber hacer liderazgo, pero siempre me queda la duda de si realmente quieren aprender a ser líderes. Es difícil definir la cadena adecuada de la transformación y del aprendizaje del liderazgo. Los jefes o gerentes quieren que sean sus empleados los capacitados, pero son los empleados los que sienten que sus jefes o gerentes no están lo suficientemente entrenados en la gestión de personas y en el manejo de equipos de alto rendimiento.

Puedo observar que la gestión de las personas es una actividad permanente que depende de la forma como los jefes o gerentes integren y manejen sus equipos de trabajo. Esto implica poder desarrollar una excelente comunicación, significando conversar cotidiana y adecuadamente con su gente, no se trata de hablar. La comunicación que se hace desde el cuerpo, la emoción y el lenguaje, permite saber qué es lo que está sucediendo realmente con la gente. Cómo se siente?. Qué le impide, qué le limita ser mejor?. Las organizaciones no son organigramas, son redes activas de conversaciones que permiten mejorar los procesos, coordinar el flujo dinámico de los procesos, tareas y acciones, socializando las capacidades individuales con que cuenta cada uno. Además facilita conocer a las personas con su equipaje, con lo que realmente llevan puesto.
He aprendido que el líder es el que enfrenta día a día los múltiples problemas, que se complican más cuando no son entendidos; cuando a veces no le damos un sentido apropiado a la vida y al trabajo; el significado de ser parte de una organización, de hacer parte de un proceso, teniendo responsabilidades que le dan importancia a lo que hacemos: Líder es entonces ser el conductor en una organización en la que existen diferentes dificultades, actuando con actitud y mentalidad positiva, con desapego, siendo siempre responsables, dando el ejemplo y aprendiendo de los demás, pero también desaprendiendo. Estas son solo algunas de las herramientas que nos permiten mejorar para liderar el proceso de cambio en un entorno altamente competitivo, globalizado, donde las organizaciones que sobreviven son aquellas donde sus integrantes principalmente logran un entendimiento profundo del ser y la persona, así como la adquisición permanentemente de nuevos conocimientos.

Por otro lado, sé que el liderazgo no es una formula exacta, no es la fórmula del ponqué mágico de la abuela, que siempre nos sabe igual de rico. Aprendí que el liderazgo aparece como una conducta innovadora que enriquece e integra los significados de los miembros del equipo, dentro de la cual las personas actúan desde su propia libertad y conciencia. Con un buen liderazgo lo que se logra es facilitar las tareas del equipo, influyendo los resultados desde la excelencia en la empresa. El liderazgo ayuda a lograr un mejor aprendizaje dentro de un espacio de reflexión que permite declarar quiebres o limitaciones que se deciden mejorar en bien individual y de equipo. Un buen líder se preocupa por mantener abiertos los canales de comunicación con su gente. Adicionalmente las acciones del líder facilitan dinámicas coherentes, orientadas hacia la innovación.

Para mi es confortante saber que la tarea del líder es producir el desempeño para que se ejecuten las acciones. Es acompañar y facilitar para hacer que las cosas se hagan. Es administrar las personas. Es conocer a su gente con todo lo que llevan puesto. La gestión de las personas es una actividad estratégica del negocio. El liderazgo tiene impacto en la empresa, tiene impacto en el equipo, pero fundamentalmente en la calidad de vida del “parche” (equipo básico social del empleado).

Considero además que para hacer una buena gestión de liderazgo, el coaching se constituye en una valiosa herramienta que ayuda a validar la gestión gerencial. El coaching es la búsqueda asistida de transiciones o cambios que puedan hacer las personas a nivel individual y de equipo. El coaching es trabajar en la orientación personal, logrando cambios en las limitaciones que se tengan para lograr mejores resultados. El coaching es trabajar con la gente en la orientación personal, es hacer gestión del conocimiento. El coaching es crear dentro de las empresas un espacio de reflexión y aprendizaje sobre si mismo y sobre los procesos. Permitiendo mejorar el desempeño que es algo que se construye día a día, porque es precisamente el resultado de un proceso. Efectivamente, el coaching facilita el proceso de crecimiento personal y profesional. Con el coaching nace la auto innovación y muere el temor de lo imposible de cambiar.

Desde la humildad y desde el reconocimiento de que todos somos observadores diferentes, debemos tener la absoluta voluntad y el convencimiento de que podemos cambiar, de que podemos modificar nuestras actitudes que limitan los procesos organizacionales de las empresas. No podemos olvidar que en la vida nada permanece invariable, todo en la vida evolucionada, transformándose en nuevas acciones y en nuevos resultados. Aseguro que si seguimos siendo el mismo observador del mundo, muy seguramente las acciones no cambian y por consiguiente los resultados serán los mismos. Debemos aprender a saber evaluar cada situación y cada opción de la vida. Con el más alto entusiasmo debemos reconocer los resultados positivos, pero al contrario, con mucha paciencia esperemos la renovación de acciones y resultados.

Desde mi experiencia, el liderazgo apoyado en la disciplina del Coaching nos permite hacer que la gente logre sus objetivos, teniendo un adecuado desarrollo tanto desde lo personal, como lo profesional. Con la ayuda de preguntas clave como “Cómo estas”, “Cómo te sientes”, “Qué te está pasando” logramos una mejor aceptación de nosotros mismos y de los otros sin juzgamientos, ni prejuicios. Estas preguntas nos ayudan a resolver inquietudes y dificultades, a darle paso a un trámite diferente a lo que estamos acostumbrados, a pensar en forma diferente. El liderazgo apoyado en la disciplina del coaching genera una dinámica de transformación personal, afectando positivamente a los equipos. El coaching entonces como herramienta, asegura posibilidades del querer ser diferente. Las sesiones de coaching pueden ser el encuentro entre el ser y el querer ser. Con el coaching estamos aumentado las posibilidades de ser mejores cada día y cada vida.

Resumiendo entonces, con liderazgo y con la ayuda del coaching hacemos una excelente Gestión Humana, debemos aceptar que el coaching es como nuestro propio GPS, el cual nos marca la ruta hacia donde queremos llegar con nuestra gente, en una forma solidaria, que permita el involucramiento de todos. (GPS: Gestión de Personal Solidaria). Debemos saber también que las buenas relaciones, el buen clima organizacional, el buen ambiente de trabajo son gratis, con seguridad sabemos que desde el liderazgo, si lo hacemos bien, no nos cuesta nada. Es simplemente una decisión. Una dirección de Talento Humano eficiente es aquella capaz de movilizar a las personas hacia la consecución de los objetivos organizacionales, profesionales y personales. Siempre buscando la felicidad del ser. Para esto, nuestra gestión humana no solo debe ser efectiva, debe ser afectiva.

Luis Salazar – Gerente
S&S Consultores y Talentos
luis.salazar@consulss.com

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